https://eljardindelassreflexiones.blogspot.com/2020/05/prueba.html EL JARDIN DE LAS REFLEXIONES : noviembre 2013

martes, 12 de noviembre de 2013

COMO SE TRABAJA LA PLATA

El platero pacientemente cuida el proceso de refinación del metal precioso; del mismo modo, Dios actúa para purificarnos y obtener una obra excepcional.

Hace ya tiempo un grupo de señoras se reunieron en cierta ciudad para estudiar la Biblia. Mientras que leían el tercer capítulo de Malaquías, encontraron una expresión notable en el tercer versículo que decía:

"Él purificará… y los refinará como se hace con la plata" (Mal. 3,3).

Una de las señoras propuso visitar un platero y reportarles a las demás lo que él dijera sobre el tema; sin decir el objeto de su diligencia, pidió al platero que le dijera sobre el proceso de refinar la plata.

Después que el platero describiera el proceso, ella le preguntó: "Señor, ¿usted se sienta mientras que está en el proceso de la refinación?"

- "Oh, sí señora", contestó el platero; "debo sentarme con el ojo fijo constantemente en el horno, porque si el tiempo necesario para la refinación seexcede en el grado más leve, la plata será dañada".

La señora inmediatamente vio la belleza y el consuelo de la expresión: "Él purificará… y los refinará como se hace con la plata"

Dios ve necesario poner a sus hijos en un horno, su ojo es constantemente atento en el trabajo de la purificación, su sabiduría y amor obran juntos en la mejor manera para nosotros. Nuestras pruebas no vienen al azar, y Él no nos dejará

ser probados más allá de lo que podemos sobrellevar.

La señora hizo una pregunta final: "¿Cuándo sabe que el proceso está completo?"


- "Pues es muy sencillo", contestó el platero, "Cuando puedo ver mi propia imagen en la plata, ahí se acaba el proceso de refinación".

UNA HISTORIA SENCILLA, UN GRAN HOMBRE



He aquí un hombre que nació en una aldea insignificante.

Creció en una villa oscura.

Trabajó hasta los 30 años en una carpintería.

Durante tres años fue predicador ambulante.

Nunca escribió un libro.

Nunca tuvo un puesto de importancia.

No formó una familia.

No fue a la universidad.
Nunca puso sus pies en lo que consideraríamos una gran ciudad.

Nunca viajó a más de trescientos kilómetros de su ciudad natal.

No hizo ninguna de las cosas que generalmente acompañan a los "grandes".

No tuvo más credenciales que su propia persona.

La opinión popular se puso en contra suya.

Sus amigos huyeron. Uno de ellos lo traicionó. Fue entregado a sus enemigos.

Tuvo que soportar la farsa de un proceso judicial.

Lo asesinaron clavándolo en una cruz, entre dos ladrones.

Mientras agonizaba, los encargados de su ejecución se disputaron la única cosa que fue de su propiedad: una túnica.

Lo sepultaron en una tumba prestada por la compasión de un amigo.

Según las "normas sociales", su vida fue un fracaso total.

Han pasado casi veinte siglos y hoy Él es la pieza central en el "ajedrez" de la historia humana.


No es exagerado decir que todos los ejércitos que han marchado, todas las armadas que se han construido, todos los parlamentos que han sesionado y todos los reyes y autoridades que han gobernado, puestos juntos, no han afectado tan poderosamente la existencia del ser humano sobre la Tierra como la vida sencilla de Jesús.