https://eljardindelassreflexiones.blogspot.com/2020/05/prueba.html EL JARDIN DE LAS REFLEXIONES

miércoles, 11 de junio de 2014

EL DON DE DAR


A David, un amigo mio, su hermano le regaló un automóvil.
Un día, cuando David salió de su oficina, vió a un niño dando vueltas alrededor de su brillante
coche nuevo admirnándolo.
"¿Este es su coche señor?" - preguntó el niño. David afirmó con la cabeza y añadió: "Mi hermano
me lo regaló.
El niño estaba asombrado: "¿Quiere decir que su hermano se lo regaló y a usted no le
costó nada. Vaya me gustaría..." titubeo el niño.
"¡Desde luego!"--David sabía lo que el niño iba a decir, que le gustaría tener un hermano así,
pero lo que el muchacho realmente dijo estremeció a David de pies a cabeza:
"Me gustaría-prosiguió el niño- poder ser un hermano así". David miró al niño con asombro,
e impulsivamente añadió: "Te gustaría dar una vuelta en mi auto ?". Ah si, eso
me encantaría!!!.
Después de un corto paseo, el niño volteo y con los ojos chispeantes dijo: "Señor...
No le importaría que pasáramos frente a mi casa ?".
David sonrió. Creía saber lo que el muchacho quería. Quería enseñar a sus vecinos
que podía llegar a su casa en un gran automóvil, pero de nuevo, David estaba equivocado.
-"Se puede detener donde están esos dos escalones ? " -pidió el niño. Subió corriendo y
en poco rato David oyó que regresaba, pero no venía rápido. Llevaba consigo a su
hermanito lisiado. Lo sentó en el primer escalón, mirando hacia el coche.
"Lo ves Juan?. Allí está, tal como te lo dije, allí arriba. Su hermano se lo regaló y a él no le
costó ni un centavo, y algún día yo te voy a regalar uno igualito... entonces podrás ver por
ti mismo todas las cosas bonitas de los escaparates, de las que he estado tratando de contarte".
David, bajó del coche y subió al muchacho enfermo al asiento delantero. El hermano mayor, con
los ojos radiantes, se subió tras de él y los tres comenzaron un paseo memorable.
Ese día, David comprendió lo que Dios quería decir con: "Hay mas dicha en dar..."
Que tengas un excelente día y no olvides: Dar vida a otras vidas...Dar esperanza...
Somos lo que pensamos. Somos lo que decidimos ser.
Decidamos ser hombres y mujeres de VALORES. Nuestro entorno lo necesita desesperadamente !!!
Ojala que aprendamos la lección

EL AMOR DE DIOS


Eramos la unica familia en el restaurante con un niño.
Yo sente a Daniel en una silla para niño y me di cuenta que todos estaban
tranquilos comiendo y charlando.
De repente, Daniel pego un grito con ansia y dijo, "Hola amigo!"
Golpeando la mesa con sus gorditas manos. Sus ojos estaban bien abiertos por la admiracion
y su boca mostraba la falta de dientes en su encia.
Con mucho regocijo el se reia y se retorcia.
Yo miro alrededor y vi la razon de su regocijo.
Era un hombre andrajoso con un abrigo en su hombro; sucio, grasoso y roto.
Sus pantalones eran anchos y con el cierre abierto hasta la mitad sus dedos se asomaban
a traves de lo que fueron unos zapatos.
Su camisa estaba sucia y su cabello no habi­a recibido una peinilla por largo tiempo. Sus patillas
eran cortas y muy poquitas y su nariz tenia tantas venitas que pareci­a un mapa.
Estabamos un poco lejos de el para saber si oli­a, pero seguro que oli mal.
Sus manos comenzaron a menearse para saludar.
"Hola bebito, como estas muchachon," le dijo el hombre a Daniel.
Mi esposa y yo nos miramos, "¿Que hacemos?"
Daniel continuo riendose y contesto, "Hola, hola amigo."
Todos en el restaurante nos miraron y luego miraron al pordiosero.
El viejo sucio estaba incomodando a nuestro hermoso hijo.
Nos trajeron nuestra comida y el hombre comenzo a hablarle a nuestro hijo como un bebe.
Nadie creia que era simpatico lo que el hombre estaba haciendo.
Obviamente el estaba borracho. Mi esposa y yo estabamos avergonzados.
Comimos en silencio; menos Daniel que estaba super inquieto y mostrando todo su
repertorio al pordiosero, quien le contestaba con sus niñadas.
Finalmente terminamos de comer y nos dirigimos hacia la puerta.
Mi esposa fue a pagar la cuenta y le dije que nos encontraramos en el estacionamiento.
El viejo se encontraba muy cerca de la puerta de salida.
"Dios mio, ayudame a salir de aqui antes de que este loco le hable a Daniel." Dije orando, mientras caminaba cercano al hombre.
Le di un poco la espalda tratando de salir sin respirar ni un poquito del aire que el pudiera estar respirando.
Mientras yo haci­a esto, Daniel se volvia rapidamente en direccion hacia donde estaba el
viejo y puso sus brazos en posicion de; "cargame
Antes de que yo se lo impidiera, Daniel se abalanza desde mis brazos hacia los brazos del hombre.
Rapidamente el muy oloroso viejo y el joven niño consumaron su relacion amorosa.
Daniel en un acto de total confianza, amor y sumision recargo su cabeza sobre el hombro del pordiosero.
El hombre cerro sus ojos y pude ver lagrimas corriendo por sus mejillas.
Sus viejas y maltratadas manos llenas de cicatrices, dolor y duro trabajo, suave, muy
suavemente, acariciaban la espalda de Daniel.
Nunca dos seres se habian amado tan profundamente en tan poco tiempo.
Yo me detuve aterrado. El viejo hombre se mecia con Daniel en sus brazos por un momento,
luego abrio sus ojos y me miro directamente a los mios.
Me dijo en voz fuerte y segura, "Usted cuide a este niño."
De alguna manera le conteste "Asi­ lo hare" con un inmenso nudo en mi garganta.
El separo a Daniel de su pecho, lentamente, como si tuviera un dolor.
Recibia a mi niño, y el viejo hombre me dijo:
"Dios le bendiga, señor. Usted me ha dado un hermoso regalo.
" No pude decir mas que un entrecortado gracias.
Con Daniel en mis brazos, caminar rapidamente hacia el carro.
Mi esposa se preguntaba por que estaba llorando y sosteniendo a Daniel tan apretadamente,
y por que yo estaba diciendo:
"Dios mio, Dios mio, perdoname."
Yo acababa de presenciar el amor de Cristo a traves de la inocencia de un pequeño niño que
no vio pecado, que no hizo ningun juicio; un niño que vio un alma y unos padres que vieron un monton
de ropa sucia.
Yo fui un cristiano ciego, cargando un niño que no lo era.
Yo senti que Dios me estuvo preguntando: "Estas dispuesto a compartir tu hijo por un momento?"
Cuando el compartia a su hijo por toda la eternidad. El viejo andrajoso,inconscientemente, me recordo:
"Les aseguro que el que no acepte el reino de Dios como un niño, no entrara en el".
Lucas 18:17

LA NIÑA DEL PARQUE


Había una vez una niñita sentada en un parque. 
Todos pasaban por su lado y nunca nadie se detenía a preguntarle qué le ocurría.
Vestida con un traje descolorido, zapatos rotos y sucios, la pequeña estaba
sentada mirando a todo el mundo pasar. Ella nunca trató de hablar, no dijo una palabra.
Muchas personas pasaron junto a ella, pero nadie se detuvo. Al día siguiente, yo decidí
volveral parque a ver si la pequeña niña estaba ahí. Sí, ahí estaba. En el mismo lugar
en el que estaba ayer...
Con la misma mirada de tristeza en sus ojos. Me dirigí hacía ella; al acercarme
noté que en su espalda había una joroba. Ella me miró con una tristeza tan profunda que
me rompió el alma. Me senté a su lado y sonriendo le dije: "Hola". La pequeña me miró
sorprendida y con una voz muy baja respondió a mi saludo. Hablamos hasta que los
últimos rayos del sol desaparecieron.
Cuando sólo quedábamos nosotros dos y la oscuridad alrededor, le pregunté por qué
estaba tan triste. La pequeña me miró y con lágrimas en los ojos me dijo:"Porque soy diferente".
Yo respondí con una sonrisa: "Lo eres". Y ella dijo aún más triste: "Lo sé". Yo le dije:
"Pequeña, ser diferente no es malo. Tu me recuerdas a un ángel, dulce e inocente".
Ella me miró, sonrió y por primera vez sus ojos brillaron con la luz de la alegría.
Despacio, ella se levantó y dijo: "¿Es cierto lo que acabas de decir?"
"Sí", respondí, "Eres como un pequeño ángel guardián enviado para proteger a todos
los que caminan por aquí".
Ella movió su cabeza afirmativamente y sonrió. Ante mis ojos algo maravilloso ocurrió.
Su joroba se abrió y dos hermosas alas salieron de allí. Ella me miró
sonriente y dijo:"Yo soy tu ángel guardián".
No sabía qué decir. Ella me dijo: "Por primera vez pensaste en alguien más.
Mi misión está cumplida."
Yo me levanté y pregunté por qué nadie la había ayudado.
Ella me miró y sonriendo dijo: "Tú eres la única persona que podía verme."
Y ante mis ojos desapareció. Después de ese encuentro mi vida cambió
drásticamente. Cuando pienses que sólo te tienes a tí mismo, recuerda que tu ángel
guardián está siempre pendiente de tí.
"TODOS NECESITAMOS A ALGUIEN."
"CADA UNO DE TUS AMIGOS ES, A SU MANERA, UN ÁNGEL."
"EL VALOR DE UN AMIGO SÓLO PUEDE SER MEDIDO CON EL CORAZÓN."

DECIDETE A VOLAR


Abandona tu comodidad, enfrenta tus miedos e inseguridades, y sólo así, comenzarás a volar.
Si sientes que la vida no tiene sentido, que los problemas te están acabando, memoriza esta parábola.
"Un pájaro que vivía resignado en un árbol podrido en medio del pantano, se había acostumbrado a estar ahí,
comía gus*anos del fango y se hallaba siempre sucio por el pestilente lodo.
Sus alas estaban inutilizadas por el peso de la mugre, hasta que cierto día un gran ventarrón destruyó
su guarida; el árbol podrido fue tragado por el cieno y el se dio cuenta de que iba a morir.
En un deseo repentino de salvarse, comenzó a aletear con fuerza para emprender el vuelo, le costó
mucho trabajo porque había olvidado como volar, pero enfrento el dolor del entumecimiento hasta que logró
levantarse y cruzar el ancho cielo, llegando finalmente a un bosque fértil y hermoso."
Los problemas son como el ventarrón que ha destruido tu guarida y te están obligando a elevar el
vuelo o a morir.
Nunca es tarde. No importa lo que se haya vivido, no importan los errores que se hayan cometido,
no importa las oportunidades que se hayan dejado pasar, no importa la edad, siempre estamos a tiempo para
decir BASTA, para oír el llamado que tenemos de buscar la perfección, para sacudirnos el cieno y
volar ALTO y muy lejos del pantano.
Abandona la vía segura y cómoda. Lánzate a la ruta incierta, llena de enigmas e inseguridades y
hazlo solitariamente.
Dios te acompañará y te dirá que camino tomar.

LA ROSA Y EL SAPO


Había una vez una rosa roja muy bella, se sentía de maravilla al saber que era
la rosa más bella del jardín.
Sin embargo, se daba cuenta de que la gente la veía de lejos... Se dio cuenta de que
al lado de ella siempre había un sapo grande y oscuro, y que era por eso que nadie
se acercaba a verla de cerca.
Indignada ante lo descubierto le ordenó al sapo que se fuera de inmediato; el sapo
muy obediente dijo: Está bien, si así lo quieres.
Poco tiempo después el sapo pasó por donde estaba la rosa: y se sorprendió al ver
la rosa totalmente marchita, sin hojas y sin pétalos.
-Le dijo entonces: Vaya que te ves mal. ¿Qué te pasó?
La rosa contestó: Es que desde que te fuiste las hormigas me han comido día a día, y
nunca pude volver a ser igual.
El sapo solo contestó pues claro, cuando yo estaba aquí me comía a esas hormigas y por
eso siempre eras la más bella del jardín.
Moraleja:
Muchas veces despreciamos a los demás por creer que somos mas que ellos, más bellos
o simplemente que no nos "sirven" para nada.
Todos tenemos algo que aprender de los demás o algo que enseñar, y nadie
debe despreciar a nadie.
No vaya a ser que esa persona nos haga un bien del cual ni siquiera estemos
conscientes.
No hagamos acepción de personas, por su aspecto. Dios creo con el mismo amor a la
rosa que al sapo.

martes, 10 de junio de 2014

LA CASA EN EL CIELO


Una Señora soñó que llegaba al cielo y que, junto a las ciento veinte mil personas que mueren cada día,
estaban haciendo fila para saber cual era su destino eterno.
De pronto apareció San Pedro y les dijo: "Vengan conmigo y les mostraré en que barrio está la
casa que le corresponde a cada uno. Aquí la única cuota inicial que se recibe para su habitación eterna
es la CARIDAD, traducida en obras de misericordia, comprensión, respeto por
los demás, interés por la salvación de todos ".
Los fue guiando por barrios primorosos, como ella jamás hubiera pensado que pudieran existir.
Llegaron a un barrio con todas las casas en oro; puertas doradas, techos dorados, pisos de oro,
muros de oro. Que maravilla...
San Pedro exclamó: " Aquí todos los que invirtieron con mucho dinero en ayudar a los necesitados;
aquellos a quienes su amor a los demás si les costó en la tierra". Y fueron entrando todos los generosos,
los que partieron su pan con el hambriento y regalaron sus vestidos a los pobres y consolaron a los presos y visitaron enfermos.
La Señora quiso entrar pero un Ángel la detuvo diciéndole. " Perdóneme, pero usted en la tierra no
daba sino migajas a los demás. Jamás dio algo que en verdad costara, ni en tiempo, ni en dinero,
ni en vestidos... este barrio es solamente para los generosos". Y no la dejó entrar.
Pasaron luego a otro barrio de la eternidad. Todas las casas construidas en marfil.
Qué blancura, qué primor. Los pisos de marfil, los techos de marfil.
La Señora se apresuró para entrar a tan hermoso barrio pero otro Ángel guardián la tomó del
brazo y le dijo respetuosamente: "Me da pena pero este barrio es únicamente para aquellos que, en el
trato con los demás fueron delicados, comprensivos y bondadosos. Y usted era muy dura, falsa y criticona,
y a veces hasta grosera en el trato con los demás". Y mientras todos los que habían sido exquisitos en sus
relaciones humanas, entraban gozosos a tomar posesión de sus lujosas habitaciones, la pobre mujer se
quedaba por fuera, mirando con envidia a los que iban entrando a tan esplendoroso barrio.
Le faltaba la cuota inicial... haber tratado bien a los demás.
Siguieron luego a un tercer barrio. Aquello era lo máximo en luminosidad y belleza.
Todas las casas eran de cristal. Pero de unos cristales excepcionalmente brillantes y hermosos.
Paredes de cristales multicolores, techos de cristales refractarios, ventanas de cristales
que parecían arco iris.
La Señora corrió a posesionarse de una de aquellas maravillosas habitaciones, pero
el Ángel portero la detuvo y le dijo muy serio: "En su pasaporte dice que usted no se interesó
por enseñar a las personas que estaban a su alrededor, el camino del bien, la verdad y este barrio
es exclusivamente para las personas que ayudan a los otros a buscar la felicidad. Aquí se cumple
loque anunció el Profeta Daniel: " Quienes enseñen a otros a ser buenos, brillaran como
estrellas por toda la eternidad". Y usted nunca se preocupó porque las personas que con usted
vivían se volvieran mejores. Así que aquí no hay casa para usted. Le falta la cuota inicial...
Haber ayudado a los otros a cambiar.
Entristecida la pobre mujer veía que entraban muchísimas personas radiantes de alegría
a tomar posesión de su habitación eterna, mientras ella, con un numeroso grupo de egoístas eran
llevadas cuesta abajo a un barrio verdaderamente feo y asqueroso. Todas las habitaciones estaban
construidas de basura. Puertas de basura. Techos de basuras. Los gallinazos sobrevolaban
sobre aquella hediondez; ratones y murciélagos rondaban por allí... Ella se puso un
pañuelo en la nariz por que la fetidez era insoportable y quiso salir huyendo,
pero el guardián del barrio le dijo con voz muy seria: "Una de estas casas
será tu habitación; puede pasar a tomar posesión de ella".
La angustiada mujer gritó que no, que era horrible. Que no sería capaz de habitar en ese
montón de basuras. Y el Ángel le respondió: " Señora, esto es lo único que hemos podido construir con
la cuota inicial que usted envió desde la tierra. Las habitaciones de la eternidad las hacemos con la cuota inicial
que las personas mandan desde el mundo. Usted solamente nos enviaba cada día egoísmo, mal trato a los
demás, murmuraciones, críticas, palabras hirientes, tacañerías, odios, rencores, envidias.
¿Que más podríamos haberle construido? Usted misma nos mandó el material
para hacerle su " MANSION ".
La mujer empezó a llorar y a decir que no quería quedarse a vivir allí y de pronto, al hacer
un esfuerzo por zafarse de las manos de quien la quería hacer entrar en semejante habitación, dio un salto
y se despertó. Tenía la almohada empapada de lágrimas... Pero aquella pesadilla le sirvió de examen de
conciencia y desde entonces empezó a pagar la cuota inicial de su casa en la eternidad.
Generosidad con los necesitados, bondad en el trato con los demás, preocupación por enseñar
a otros el camino del bien.
Que tal si empezamos a pagar LA CUOTA INICIAL
Cuanto más entiendas de tí misma, más entenderás del mundo".

UN BUEN AMIG@


Hace tiempo al estar en mi casa, siendo como las 11:00 de la noche,
recibí la llamada telefónica de un muy buen amigo mío.
Me dio mucho gusto su llamada y lo primero que me preguntó fue:
¿cómo estas? Y sin saber porqué le contesté: "solísimo".

¿Quieres que platiquemos? Le respondí que sí y me dijo: ¿quieres
que vaya a tu casa? Y respondí que sí.

Colgó el teléfono y en menos de quince minutos él ya estaba tocando
a mí puerta. Yo empecé y hablé por horas y horas, de todo, de mi
trabajo, de mí familia, de mi novia, de mis deudas, y él atento
siempre, me escuchó.

Se nos hizo de día, yo estaba totalmente cansado mentalmente, me
había hecho mucho bien su compañía y sobre todo que me escuchara
y que me apoyara y me hiciera ver mis errores, me sentía muy a gusto y cuando
él notó que yo ya me encontraba mejor, me dijo: bueno, pues me
retiro tengo que ir a trabajar.

Yo me sorprendí y le dije: pero porque no me habías dicho que tenias
que ir a trabajar, mira la hora que es, no dormiste nada, te quite
tu tiempo toda la noche.

Él sonrió y me dijo: no hay problema para eso estamos los amigos. Yo
me sentía cada vez más feliz y orgulloso de tener un amigo así.
Lo acompañé a la puerta de mi casa... y cuando él caminaba
hacia su automóvil le grité desde lejos: oye amigo, y a todo esto,
¿porqué llamaste anoche tan tarde?.

Él regresó y me dijo en voz baja. es que te quería dar una noticia...y le
pregunté: ¿qué pasó? Y me dijo...fui al doctor y me dice que mis
días están contados, tengo un tumor cerebral, no se puede
operar, y solo me queda esperar... yo me quedé mudo...él me sonrió y
me dijo: que tengas un buen día amigo... se dio la vuelta y se
fue...

Paso un buen rato para cuando asimile la situación y me pregunté una
y otra vez, porque cuando él me preguntó ¿cómo estás? me
olvidé de él y sólo hablé de mí. Cómo tuvo la fuerza de sonreírme, de
darme ánimos, de decirme todo lo que me dijo, estando él en
esa situación?...esto es increíble…

Desde entonces mi vida ha cambiado, suelo ser mas crítico con mis
problemas y suelo disfrutar más de las cosas buenas de la vida, ahora
aprovec

ho más el tiempo con la gente que quiero.. por ejemplo él...todavía
vive y procuro disfrutar más el tiempo que convivimos y platicamos,
sigo disfrutando de sus chistes, de su locura, de
su seriedad, 0 de su sabiduría, de su temple, de mi
amigo...

"No hay amor más grande que dar la vida por los amigos". Cristo
Jesús dijo:

"Todo aquel que se avergüence de mi, yo me avergonzaré de el
delante de mi Padre"