https://eljardindelassreflexiones.blogspot.com/2020/05/prueba.html EL JARDIN DE LAS REFLEXIONES

viernes, 27 de junio de 2014

AQUEL DÍA...

Y así después de esperar tanto, un día como cualquier otro decidí triunfar... decidí no esperar las oportunidades sino yo misma buscarlas, decidí ver cada problema como la oportunidad de encontrar una solución, decidí ver cada desierto como la oportunidad de encontrar un oasis, decidí ver cada noche como un misterio a resolver, decidí ver cada día como una nueva oportunidad a ser feliz.

Aquel día descubrí que mi único rival no era más que mis propias debilidades, y que en éstas, está la única y mejor forma de superarnos, aquel día dejé de temer a perder y empecé a temer a no ganar, descubrí que no era yo la mejor y que quizás nunca lo fui, me dejó de importar quien ganara y quien perdiera, ahora me importa simplemente saberme mejor que ayer.

Aprendí que lo difícil no es llegar a la cima, sino jamás dejar de subir.

Aprendí que el mejor triunfo que puedo tener, es tener el derecho de llamar a alguien "AMIGO".

Descubrí que el amor es más que un simple estado de enamoramiento, "el amor es una filosofía de vida".

Aquel día dejé de ser el reflejo de mis escasos triunfos pasados y empecé a ser mi propia tenue luz de este presente; aprendí que de nada sirve ser luz sino vas a iluminar el camino de los demás.


Aquel día decidí cambiar tantas cosas... aquel día aprendí que los sueños son solamente para hacerse realidad, desde aquel día ya no duermo para descansar... ahora simplemente duermo para soñar.


LA NIÑA DE TUS OJOS

LA NIÑA DE SUS OJOS

Porque así ha dicho Jehová de los ejércitos: Tras la gloria me enviará él a las naciones que os despojaron; porque el que os toca, toca a la niña de su ojo. Zacarías. 2:8

El ojo es el órgano externo más protegido que tenemos en el cuerpo; es una de las partes más frágiles. Por eso, Dios lo ha protegido de una forma especial con: el parpado, las cejas y las pestañas.

¿Alguna vez, te has tocado, la niña del ojo?

¡Más difícil todavía! ¿Alguna vez, alguien ha intentado tocarte la niña del ojo?
Si alguien intenta meterte el dedo en el ojo; no sólo le cierras, sino que te das la vuelta para protegerlo; y además, lo cubres con la mano.

Esta propuesta, parece un tanto infantil; pero esto mismo es lo que el Señor dice en su palabra: Él nos protegerá de cualquier ataque externo.

El ojo nos comunica con el exterior; es la ventana de nuestro cuerpo. A través de él podemos ver todo lo que nos rodea. (Por supuesto, que las personas invidentes, también se relacionan con el exterior, pero ejercitando el resto delos sentidos).

El Señor protege a su pueblo de tal forma, que, aquel que se atreva a tocar al pueblo de Dios; se las tiene que ver con Dios mismo.

La Iglesia es el ojo de Dios.

La Iglesia, es quien tiene la responsabilidad y el privilegio de dar a conocer el mensaje del evangelio; hace la misma labor que el ojo en el cuerpo humano, ser esa ventana abierta para asomarse al exterior.

Quien toca a Su Iglesia toca la niña de Sus ojos.

Cualquiera que: acosa, critica, daña, ofende, defrauda, perjudica, etc. a un hijo de Dios, comete esa acción, contra Dios mismo.

Tratar sin amor, misericordia, cordialidad, compañerismo; a un hermano es como cometer esa misma falta hacia Dios mismo. Esto quiere decir que, los creyentes, somos la niña de los ojos de Dios, tanto a nivel individual; como a nivel de iglesia.
Por lo tanto debemos tener mucho cuidado de cómo tratamos a los hermanos; porque como los tratamos a ellos, estamos tratando a Dios.

Una de las labores más bonitas y enriquecedoras de cada hijo de Dios es: amar, cuidar, proteger y cuidar a cada hermano; especialmente a los más pequeñitos.

Si no lo hacemos así, Dios nos pedirá cuentas.


No seamos como Caín, cuando dijo: ¿Soy yo acaso guarda de mi hermano? Génesis.4:9. SEAMOS GUARDIANES DE NUESTROS HERMANOS.LA NIÑA DE SUS OJOS

Porque así ha dicho Jehová de los ejércitos: Tras la gloria me enviará él a las naciones que os despojaron; porque el que os toca, toca a la niña de su ojo. Zacarías. 2:8

El ojo es el órgano externo más protegido que tenemos en el cuerpo; es una de las partes más frágiles. Por eso, Dios lo ha protegido de una forma especial con: el parpado, las cejas y las pestañas.

¿Alguna vez, te has tocado, la niña del ojo?

¡Más difícil todavía! ¿Alguna vez, alguien ha intentado tocarte la niña del ojo?
Si alguien intenta meterte el dedo en el ojo; no sólo le cierras, sino que te das la vuelta para protegerlo; y además, lo cubres con la mano.

Esta propuesta, parece un tanto infantil; pero esto mismo es lo que el Señor dice en su palabra: Él nos protegerá de cualquier ataque externo.

El ojo nos comunica con el exterior; es la ventana de nuestro cuerpo. A través de él podemos ver todo lo que nos rodea. (Por supuesto, que las personas invidentes, también se relacionan con el exterior, pero ejercitando el resto delos sentidos).

El Señor protege a su pueblo de tal forma, que, aquel que se atreva a tocar al pueblo de Dios; se las tiene que ver con Dios mismo.

La Iglesia es el ojo de Dios.

La Iglesia, es quien tiene la responsabilidad y el privilegio de dar a conocer el mensaje del evangelio; hace la misma labor que el ojo en el cuerpo humano, ser esa ventana abierta para asomarse al exterior.

Quien toca a Su Iglesia toca la niña de Sus ojos.

Cualquiera que: acosa, critica, daña, ofende, defrauda, perjudica, etc. a un hijo de Dios, comete esa acción, contra Dios mismo.

Tratar sin amor, misericordia, cordialidad, compañerismo; a un hermano es como cometer esa misma falta hacia Dios mismo. Esto quiere decir que, los creyentes, somos la niña de los ojos de Dios, tanto a nivel individual; como a nivel de iglesia.
Por lo tanto debemos tener mucho cuidado de cómo tratamos a los hermanos; porque como los tratamos a ellos, estamos tratando a Dios.

Una de las labores más bonitas y enriquecedoras de cada hijo de Dios es: amar, cuidar, proteger y cuidar a cada hermano; especialmente a los más pequeñitos.

Si no lo hacemos así, Dios nos pedirá cuentas.


No seamos como Caín, cuando dijo: ¿Soy yo acaso guarda de mi hermano? Génesis.4:9. SEAMOS GUARDIANES DE NUESTROS HERMANOS.


BUEN FUNDAMENTO

Un buen fundamento

Nuestras vidas se parecen a una casa y una casa que no tiene buenos cimientos, se parece a una que si los tiene. ¿Cómo nos damos cuenta de la diferencia? Cuando se expone a los vientos, a las tormentas y a los movimientos de la tierra. Así mismo, un día tendremos que resistir o caer frente a los embates de las circunstancias. Tal vez sea la enfermedad, la pérdida de un ser querido, la ruptura de una relación significativa, la partida de los hijos, en fin todo aquello que hace que nos sintamos golpeados como por una tormenta. ¿Que nos hará permanecer? los fundamentos que poseamos, es decir, los principios que gobiernan nuestra vidas, esas verdades espirituales y éticas que harán que no sucumbas frente a la adversidad. ¿Te has tomado el tiempo para construirlos? ¿Dedicas tiempo y esfuerzos en cimentar bien tu vida? Jesucristo es la roca firme de salvación y en quien podemos estar seguros. Permite que Dios te guíe en ello, el sabe bien lo que tu vida necesita.


IMAGINATE


Imagínate que pudieses alejarte de ti mismo unos cuatro o cinco pasos, suficientemente lejos como para estar completamente separado de ti mismo pero suficientemente cerca como para poder observar cada detalle.

¿Qué verías?
¿Qué impresión te llevarías de ti mismo?
¿Te agradaría lo que verías?
¿Qué consejo ansiarías darte?

Ahora mismo:
Por un momento, mírate a ti mismo como mirarías a otra persona, con una dosis de objetividad y neutralidad.

Considera cómo se perciben desde afuera tus acciones y prioridades. Observa lo que haces con los momentos preciosos que conforman cada día. No sólo encontrarás oportunidades de mejora.
También descubrirás enormes e increíbles posibilidades.
Te ayudará a tener una nueva y valiosa perspectiva de ti mismo.
Tú ya sabes como es visto desde el interior.
Trata de descubrir cómo es visto desde afuera hacia adentro.


Verás el mundo de una manera nueva y positiva.

QUE NO REVIENTEN TUS GLOBOS

No dejes que te pinchen tus globos

Hay dos clases de personas:

Las que sueñan, ríen, creen en su potencialidad, saben que pueden cambiar las cosas con amor, están seguros de poder tenerlo todo en la vida: una pareja estable que te ame, un empleo que te llene y que sigas surgiendo, tener una vida llena de felicidad y alegrías. (claro habrán momentos de dolor y soledad, pero la vida vale la pena vivirla y poder realizar tus sueños).

Hay otra clase de gente que le gusta pincharle los globos a los demás. Son las que creen que todo está en el destino, que nada se puede cambiar, que no creen que los sueños se hagan realidad, no les gusta ver que otros rían, sueñen, sonrían y crean en la felicidad.

Estas personas son expertas en pinchar globos. Son las que miran con desdén a los que sueñan, son alegres, creen en la amistad y el amor. Son los que oirás decir: si pero nada es perfecto. no puedes tener todo lo que quieres, los sueños son solo eso, sueños de gente crédula.

Yo he conocido esa clase de gente: pincha sueños.

Pero puedo asegurarte que tu vida puede ser lo que quieres.

En mi vida siempre ha habido magia, y en tu vida también puede haber magia. Solo hay que conectarse con el amor y
la abundancia.

Sueña, sueña mucho y en grande. Pon tu corazón, tu alma y ganas en realizar tu sueño. Y comienza a actuar en la
dirección que te proporcione lo que deseas.

· Si quieres a tu lado una pareja sana emocionalmente, que te ame y te sientas plena con tu pareja. Comienza a cambiar tus parámetros mentales. Comienza a amarte, darte cariño, borrar de tu mente lo negativo que piensas de los hombres o de las mujeres. Limpia tu corazón y tu alma, perdona.

· Si quieres un empleo maravilloso, comienza a pedirlo todos los días, mírate trabajando en ese empleo, y pidele al universo, concientiza lo que deseas y se hará realidad. Claro que tienes que prepararte a nivel profesional, pero tendras la mejor ayuda: el universo conspirando para hacer tu sueño realidad.

· Cualquier cosa que desees, pidelo desde el corazón al universo, a Dios, y espera confiada. Si lo que pides es bueno para ti se te dará, si no es bueno se te dará algo mejor.

Ábrete a recibir, abre tus brazos y dí:

Me abro a recibir amor en mi vida.

Me abro a recibir abundancia.

Me abro a recibir paz.

Me abro a recibir …

Inténtalo.

Los milagros pasan a cada momento. A veces no los ves pasar porque estas ocupada preocupándote.

UNA HISTORIA SENCILLA ,UN GRAN HOMBRE

He aquí un hombre que nació en una aldea insignificante.

Creció en una villa oscura.

Trabajó hasta los 30 años en una carpintería.

Durante tres años fue predicador ambulante.

Nunca escribió un libro.

Nunca tuvo un puesto de importancia.

No formó una familia.

No fue a la universidad.
Nunca puso sus pies en lo que consideraríamos una gran ciudad.

Nunca viajó a más de trescientos kilómetros de su ciudad natal.

No hizo ninguna de las cosas que generalmente acompañan a los "grandes".

No tuvo más credenciales que su propia persona.

La opinión popular se puso en contra suya.

Sus amigos huyeron. Uno de ellos lo traicionó. Fue entregado a sus enemigos.

Tuvo que soportar la farsa de un proceso judicial.

Lo asesinaron clavándolo en una cruz, entre dos ladrones.

Mientras agonizaba, los encargados de su ejecución se disputaron la única cosa que fue de su propiedad: una túnica.

Lo sepultaron en una tumba prestada por la compasión de un amigo.

Según las "normas sociales", su vida fue un fracaso total.

Han pasado casi veinte siglos y hoy Él es la pieza central en el "ajedrez" de la historia humana.


No es exagerado decir que todos los ejércitos que han marchado, todas las armadas que se han construido, todos los parlamentos que han sesionado y todos los reyes y autoridades que han gobernado, puestos juntos, no han afectado tan poderosamente la existencia del ser humano sobre la Tierra como la vida sencilla de Jesús.

SIGUE CANTANDO

Como cualquier buena madre, cuando Karen se enteró de que otro bebé venía de camino, hizo lo que pudo para ayudar a su hijo de tres años, Michael, a prepararse para un nuevo hermanito. Sabe que el nuevo bebé va a ser una niña y, día tras día, noche tras noche, Michael canta a su hermana en la barriga de Mamá.

El embarazo progresa normalmente para Karen, un miembro activo de la Iglesia Metodista en Morristown, Tennessee. Entonces llegan las contracciones del parto. Cada cinco minutos... cada minuto. Pero surgen complicaciones. Es un parto de horas. ¿Tal vez requerirá una cesárea?
 
Finalmente, la pequeña hermana de Michael nace. Pero está grave. Con la sirena aullando en la noche, la ambulancia lleva el bebé a toda prisa a la Unidad Neonatal de Cuidados Intensivos del Hospital St. Mary's en Knoxville, Tennessee.

Los días pasan lentamente. La pequeña empeora. El especialista pediátrico dice a los padres: "Hay muy pocas esperanzas. Estén preparados para lo peor". Karen y su marido contactan con el cementerio local para la tumba. Han arreglado una habitación especial en su casa para el nuevo bebé y ahora hacen los arreglos para un funeral.

Michael, sigue pidiéndole a sus padres que le permitan ver a su hermana, "quiero cantarle", dice. Segunda semana en cuidados intensivos. Da la impresión de que el funeral vaya a tener lugar antes de acabar la semana. Michael continúa obsesionado con lo de cantarle a su hermana, pero jamás se permite la entrada a los niños en Cuidados Intensivos.

Pero Karen traza un plan. Llevará a Michael tanto si les gusta como si no. Si no ve a su hermana ahora, posiblemente nunca la verá viva. Lo viste con ropa varias tallas mayor y lo conduce a la UCI.

Parece una cesta de lavandería andante, pero la enfermera jefe se da cuenta de que es un niño y vocifera: "¡Llévese a ese niño fuera de aquí ahora mismo! ¡No se permiten niños!". La madre que hay en Karen emerge con fuerza, y la que normalmente es una dama de buen carácter, mira con ojos de acero a la cara de la enfermera jefe con los labios formando una firme línea: "¡No va a irse de aquí hasta que le cante a su hermana!"

Karen conduce a Michael junto a su hermana. Él mira a la pequeña bebé perdiendo la batalla por vivir. Y empieza a cantar. Con la animosa voz de un niño de tres años, Michael canta: "Tú eres mi rayo de sol, mi único rayo de sol, tú me haces feliz cuando el cielo está gris --- " Instantáneamente la pequeña responde. El pulso se serena y se regulariza. Sigue cantando, Michael. "Nunca sabrás, cariño, cuánto te quiero. Por favor no te lleves mi rayo de sol ---"

La áspera y forzada respiración se vuelve tan apacible como el ronroneo de un cachorrillo. Sigue cantando, Michael. "La otra noche, cariño, mientras dormía, soñé que te estrechaba en mis brazos..." La pequeña hermana de Michael se relaja mientras el reposo, un reposo reparador, parece extenderse sobre ella.

Sigue cantando, Michael. La cara de la enfermera jefe se llena de lágrimas. Karen solloza. "Tú eres mi rayo de sol, mi único rayo de sol. Por favor no te lleves mi rayo de sol." La planificación del funeral se tira a la basura. ¡Al día siguiente - justo al día siguiente - la pequeña está lo suficientemente bien para irse a casa! Woman's Day Magazine lo llamó "el milagro de la canción de un hermano" El servicio médico simplemente lo llamó milagro.


Karen lo llamó ¡un milagro de amor divino!