https://eljardindelassreflexiones.blogspot.com/2020/05/prueba.html EL JARDIN DE LAS REFLEXIONES

sábado, 28 de junio de 2014

EL PROBLEMA


En un castillo oriental se encontraron con la muerte de uno de sus guardianes y fue preciso encontrar un substituto.
El gran Maestro convocó a todos los discípulos para determinar quién sería el nuevo centinela y con mucha calma
dijo: “Asumirá el puesto quien resuelva el problema que voy a presentar”

Entonces, colocó una magnífica mesa en el centro de la sala con un jarrón de porcelana y una rosa de extraordinaria
belleza en él, y dijo así: “¡Aquí está el problema!” Todos quedaron asombrados mirando aquella escena: un hermoso
jarrón, una maravillosa flor en el centro. ¿Qué representaría? ¿Qué hacer? ¿Cuál es el enigma? En ese
instante, uno de los discípulos sacó una espada, miro al gran Maestro y a todos sus compañeros, se dirigió al centro
de la sala y… ¡zaz!… destruyó todo de un solo golpe.

Tan pronto el discípulo retornó a su lugar, el gran Maestro dijo: “Usted será el nuevo guardián del Castillo”. Aunque
veas algo muy lindo, si hay un problema, precisa ser eliminado. Un problema es un problema y no podemos asumir
riesgos.

Muchas personas cargan la vida entera con el peso de cosas que fueron importantes en el pasado y que hoy solo ocupan un espacio inútil en sus corazones y mentes. Si el problema es un sentimiento de rencor o reproche que en algún momento te hizo daño, eso solo forma parte de un pasado.

Hay un proverbio chino que dice: “Para poder beber vino es necesario tirar primero el té”
Limpia tu vida, comienza por las gavetas, armarios, hasta llegar a las cosas que ya no tienen más sentido y que están ocupando espacio, que muchas veces, lejos de ayudarte, te hieren y te impiden tomar un curso diferente en tu vida.

El pasado sirve como lección, como experiencia, como referencia. El pasado sirve para ser recordado y no para ser revivido.


Usa las experiencias del pasado en el presente, para construir tu futuro.

EL LAPIZ

Un hacedor de lápices toma un lápiz justo antes de meterlo en su caja y le dio consejos. Le dijo:
“Hay 5 cosas que debes saber antes que seas enviado al mundo. Siempre recuérdalas y serás el mejor lápiz del mundo.”
Las 5 cosas fueron las siguientes:
1- Siempre harás cosas grandiosas, pero solo si te dejas sostener en la mano de alguien.
2- Experimentarás el dolor en algunas ocasiones de que te saquen punta, pero será necesario para que seas un mejor lápiz cada vez.
3- Tendrás errores, pero tendrás un borrador para corregirlos todos.
4- La parte más importante de ti es la que lleva dentro Y……
5- En cualquier superficie que seas usado, tendrá que dejar tu marca. No importan las circunstancias o las condiciones, deberás continuar escribiendo.
El lápiz entra en su caja prometiendo recordar estas 5 cosas y con un propósito en su corazón de ser útil.

Seamos entonces como el lápiz..


LA LLAMA

Cuentan que un rey muy rico de la India, tenía fama de ser indiferente a las riquezas materiales y hombre de profunda religiosidad, cosa un tanto inusual para un personaje de su categoría.
Ante esta situación y movido por la curiosidad, un súbdito quiso averiguar el secreto del soberano para no dejarse deslumbrar por el oro, las joyas y los lujos excesivos que caracterizaban a la nobleza de su tiempo.
Inmediatamente después de los saludos que la etiqueta y cortesía exigen, el hombre preguntó: “Majestad, ¿cuál es su secreto para cultivar la vida espiritual en medio de tanta riqueza?
El rey le dijo: “Te lo revelaré, si recorres mi palacio para comprender la magnitud de mi riqueza. Pero lleva una vela encendida. Si se apaga, te decapitaré”
Al término del paseo, el rey le preguntó: “¿Qué piensas de mis riquezas?” La persona respondió: “No vi nada. Sólo me preocupé de que la llama no se apagara”
El rey le dijo: “Ese es mi secreto. Estoy tan ocupado tratando de avivar mi llama interior, que no me interesan las riquezas de fuera”.


EL TENEDOR

Había una mujer que había sido diagnosticada con una enfermedad incurable y a la que le habían dado sólo tres meses de vida. Así que empezó a poner sus cosas “en orden”. Contactó a su sacerdote y lo citó en su casa para discutir algunos aspectos de su última voluntad. Le dijo qué canciones quería que se cantaran en su funeral, qué lecturas hacer y con qué traje deseaba ser enterrada.

La mujer también solicitó ser enterrada con su Biblia favorita. Todo estaba en orden y el sacerdote se estaba preparando para irse cuando la mujer recordó algún muy importante para ella. – Hay algo más, dijo ella exaltada. – Qué es?, preguntó el sacerdote. – Esto es muy importante, continuó la mujer. Quiero ser enterrada con un tenedor en mi mano derecha.

El sacerdote quedó impávido mirando a la mujer, sin saber exactamente qué decir. – Eso lo sorprende o no? preguntó la mujer – Bueno, para ser honesto, estoy intrigado con la solicitud, dijo el sacerdote. La mujer explicó: – En todos los años que he asistido a eventos sociales y cenas de compromiso, siempre recuerdo que cuando se retiraban los platos del platillo principal, alguien inevitablemente se agachaba y decía, “Quédate con tu tenedor”. Era mi parte favorita porque sabía que algo mejor estaba por venir… como pastel de chocolate o pastel de manzana.

Algo maravilloso y sustancioso! Así que quiero que la gente me vea dentro de mi ataúd con un tenedor en mi mano y quiero que se pregunten: “Qué onda con el tenedor?” Después quiero que usted les diga: “Se quedó con su tenedor porque lo mejor está por venir.”

Los ojos del sacerdote se llenaron de lágrimas de alegría mientras abrazaba a la mujer despidiéndose. El sabía que esta sería una de las últimas veces que la vería antes de su muerte. Pero también sabía que la mujer tenía un mejor concepto de la esperanza cristiana que él mismo.

Ella sabía que algo mejor estaba por venir. Durante el funeral, la gente pasaba por el ataúd de la mujer y veían el precioso vestido que llevaba, su Biblia favorita y el tenedor puesto en su mano derecha. Una y otra vez el sacerdote escuchó la pregunta: “Qué onda con el tenedor?”. Y una y otra vez sonrió.

Durante su mensaje, el sacerdote le platicó a las personas la conversación que había tenido con la mujer poco tiempo antes de morir. También les habló acerca del tenedor y qué era lo que significaba para ella.


El sacerdote les dijo a las personas cómo él no podía dejar de pensar en el tenedor y también que probablemente ellos tampoco podrían dejar de pensar en él. Estaba en lo correcto. Así que, la próxima vez que tomes en tus manos un tenedor, déjalo recordarte que lo mejor está aún por venir…


APARIENCIAS

Una mujer, con un vestido de algodón barato y su esposo, vestido con un humilde traje, se bajaron del tren en Boston, y caminaron tímidamente sin tener una cita a la oficina de la secretaria del Presidente de la Universidad de Harvard.

 La secretaria adivinó en un momento que esos venidos de los bosques, campesinos, no tenían nada que hacer en Harvard.

- ‘Desearíamos ver al presidente’ -dijo suavemente el hombre.
 -’El está ocupado‘, contestó la secretaria.

-‘Esperaremos‘, replicó la mujer.
 Por horas la secretaria los ignoró, esperando que la pareja finalmente se desanimara y se fuera. 

Ellos no lo hicieron, y la secretaria vio aumentar su frustración y finalmente decidió interrumpir al presidente, aunque era una tarea que ella siempre esquivaba.

-’Tal vez si usted conversa con ellos por unos minutos, se irán‘, dijo la secretaria al Presidente de la Univesrsidad.



El hizo una mueca de desagrado, y asintió. 

Alguien de su importancia obviamente no tenía el tiempo para ocuparse de gente con  vestidos y trajes baratos. 

Sin embargo,el presidente, con el ceño adusto pero con dignidad, se dirigió con paso arrogante hacia la pareja.



La mujer le dijo “Tuvimos un hijo que asistió a Harvard por sólo un año. Él amaba a Harvard. Era feliz aquí.  Pero hará un año, murió en un accidente. 

Mi esposo y yo deseamos levantar algo, en alguna parte del campus‘, que sea en memoria de nuestro hijo”.



El presidente no se interesó.

- ‘Señora’, dijo ásperamente, ‘no podemos poner una estatua para cada persona que asista a Harvard y fallezca. 
Si lo hiciéramos, este lugar parecería un cementerio.’



-’Oh no’, explicó la mujer rápidamente. -’No deseamos erigir una estatua. Pensamos que nos gustaría donar un edificio a Harvard’

El presidente entornó sus ojos. 

Echó una mirada al vestido y al traje barato de la pareja , y entonces exclamó:

-¡¡’Un edificio!! ¿Tienen alguna remota idea de cuánto cuesta un edificio? Hemos gastado más de siete millones y medio de dólares en los edificios aquí en Harvard!’


Por un momento la mujer quedó en silencio. 

El presidente estaba feliz. Tal vez se podría deshacer de ellos ahora.

La mujer se volvió a su esposo y dijo suavemente


-’¿Tan poco cuesta iniciar una universidad? ¿Por qué no iniciamos la nuestra?’

Su esposo asintió. 

El rostro del presidente se oscureció en confusión y desconcierto.

El Sr. Leland Stanford y su esposa se pararon y se fueron, viajando a Palo Alto, California, donde establecieron la universidad que lleva su nombre, la Universidad Stanford, en memoria de un hijo del que Harvard no se interesó. 

[La universidad ‘Leland Stanford Junior’ fue inaugurada en 1891, en Palo Alto. 
’Junior’ porque era en honor al fallecido hijo del rico terrateniente.


Ése fue su ‘memorial’. 

Hoy en día la universidad de Stanford es la número uno del mundo, por arriba de Harvard.


APRENDAMOS DE LOS PAJAROS


Yo amo a los pájaros, pero más aún los admiro por las mañanas, después de una noche de tormenta cuando suelo ver destruidos los nidos en las veredas de las plazas, cerca de los árboles donde estaban construidos.

Pero también por la mañana de ese mismo día les he oído cantar mientras acarrean material para construir otro nido, tal vez mejor, tal vez más fuerte.

Seguramente los pájaros habrán callado un momento por su nido roto, pero sólo un momento, ellos saben que no sirve llorar frente a las ruinas más de lo aceptable, hay que empezar de nuevo.

Pronto el nuevo nido estará armado y si otra tormenta llegara a derribarlo, una y mil veces volverán a construirlo.

Admiro a los pájaros por su afán esperanzado...!
¿Qué otra cosa es la esperanza sino el negarnos a los embates de la adversidad?
¿Qué otra cosa es la esperanza sino el modo interior de creer en el mañana?

Por eso piensa siempre que no hay nada más importante que el día de mañana. Empezando eres invencible aunque una y otra vez no salgan las cosas como esperabas. Un barco que naufraga, sigue siendo un barco, sólo falta que sea reflotado para que vuelva a navegar.

Cuando una ilusión se frustra sigues teniendo el alma para albergar nuevas ilusiones y por más que te golpee la vida, no te entregues nunca, di una oración, pon tu esperanza al frente y arremete, no te preocupes si en la batalla sufres alguna herida, es de esperar que algo así suceda. Junta tu esperanza, ármala de nuevo y vuelve a arremeter.


Si tus anhelos son legítimos, si no dañan a nadie los sueños que te impulsan, insiste mil veces y otras mil si fuera necesario, alguna vez la victoria será tuya.

UNA HERMOSA BENDICION


¡Dios, háblame!
y el árbol cantó.

Pero el hombre no oía.
Luego el hombre, habló más fuerte, pidiendo:
¡Dios, háblame!, y un rayo cruzó el cielo.

Pero el hombre no oía.
El hombre miró a su alrededor y dijo:
¡Dios, permite que te vea!
y una estrella se iluminó con gran resplendor,
pero el hombre no la notó.

Entonces el hombre gritó:
¡Dios, muéstrame un milagro!
y en ese minuto nació un bebé.

Pero el hombre no lo supo.
Luego el hombre pide a gritos, en desesperación:
¡Tócame Dios y hazme saber que estás aquí!.
Dicho esto, Dios bajó y tocó al hombre,
pero éste espantó a la mariposa que volaba a su
alrededor y continuó caminando.

No te pierdas de una bendición
sólo porque no viene envuelta
del modo en que tú esperas.

Mis instrucciones fueron enviar
este mensaje a personas maravillosas,
a quienes quieras que Dios bendiga
y te elegí a tí.
No olvides enviárselo a otras personas
que desees bendecir hoy

"La actitud lo es todo!!!
Los amigos son ángeles
que levantan nuestros pies
de la tierra, cuando nuestras alas

han olvidado cómo volar