https://eljardindelassreflexiones.blogspot.com/2020/05/prueba.html EL JARDIN DE LAS REFLEXIONES

sábado, 26 de julio de 2014

APRENDI

de tanto perder aprendí a ganar; 
de tanto llorar se me dibujó la sonrisa que tengo. 
Conozco tanto el piso que sólo miro el cielo. 
Toqué tantas veces fondo que, cada vez que bajo,
 ya sé que mañana subiré. 
Me asombro tanto como es el ser humano,
 que aprendí a ser yo mismo. 
Tuve que sentir la soledad para aprender 
a estar conmigo mismo y saber que soy buena compañía.
 Intenté ayudar tantas veces a los demás, que aprendí
 a esperar a que me pidan ayuda, traté siempre de que 
todo fuese casi q perfecto (solo Dios) y comprendí que 
realmente todo es tan imperfecto como debe ser (incluyéndome).
 Hago solo lo que debo, de la mejor forma que puedo y 
los demás que hagan lo que quieran. Vi tantas liebres correr
 sin sentido, que aprendí a ser tortuga y apreciar el recorrido. 
Aprendí que nada en esta vida es seguro, solo la muerte
 y por eso disfruto el momento y lo que tengo. 
Aprendí que nadie me pertenece, y que estarán conmigo
 el tiempo que quieran y deban estar, y quien realmente 
está interesado en mí me lo hará saber a cada momento y 
contra lo que sea, que la verdadera amistad si existe pero 
no es fácil encontrarla, que quien te ama te lo demostrará
 siempre sin necesidad que se lo pidas, que ser fiel no es 
una obligación sino un verdadero placer cuando el amor 
es el dueño de ti. Eso es vivir. La vida es bella con su ir y 
venir, con sus sabores y sin sabores, aprende a vivir y disfrutar 
cada detalle, aprende de los errores pero no vivas pensando
 en ellos, pues siempre suelen ser un recuerdo amargo que
 te impiden seguir adelante, pues, hay errores irremediables . 
Las heridas fuertes nunca se borran de tu corazón pero 
siempre hay alguien dispuesto realmente a sanarlas. 
Disfruta de la mano de Dios, todo mejora siempre. 
Y no te esfuerces demasiado que las mejores cosas 
de la vida suceden cuando menos te lo esperas. 
No las busques, ellas te buscan, llegan; deja que la vida


 te sorprenda, y lo mejor, siempre está por venir.

PARA SER FUERTE


No veas en los obstáculos una fuente de problemas, descubre en ellos la oportunidad de superarte y enfréntalos con valentía.

Un día, una pequeña abertura apareció en un capullo; un hombre se sentó y observó a la mariposa por varias horas, mientras ella se esforzaba para hacer que su cuerpo pasase a través de aquel pequeño agujero.

En tanto, parecía que ella había dejado de hacer cualquier progreso. Parecía que había hecho todo lo que podía, pero no conseguía agrandarlo. Entonces el hombre decidió ayudar a la mariposa: el tomó una tijera y abrió el capullo. La mariposa pudo salir fácilmente, pero su cuerpo estaba marchito, era pequeño y tenía las alas arrugadas.

El hombre siguió observándola porque esperaba que, en cualquier momento, las alas se abrieran y estirasen para ser capaces de soportar el cuerpo, y que éste se hiciera firme.

¡Nada aconteció! En verdad, la mariposa pasó el resto de su vida arrastrándose con un cuerpo marchito y unas alas encogidas. Ella nunca fue capaz de volar.

Lo que el hombre, en su gentileza y su voluntad de ayudar no comprendía, era que el capullo apretado y el esfuerzo necesario para que la mariposa pasara a través de la pequeña abertura, era la forma en que Dios hacía que el fluido del cuerpo de la mariposa, fuese a sus alas, de tal modo que ella estaría lista para volar,una vez que se hubiese liberado del capullo.



Algunas veces, el esfuerzo es exactamente lo que necesitamos en nuestra vida. Si Dios nos permitiese pasar por nuestras vidas sin encontrar ningún obstáculo, nos dejaría limitados. No lograríamos ser tan fuertes como podríamos haber sido.

Nunca podríamos volar.

Pedí fuerza y Dios me dio dificultades para hacerme fuerte.
Pedí sabiduría y Dios me dio problemas para resolver.
Pedí prosperidad y Dios me dio cerebro y músculos para trabajar.
Pedí valor y Dios me dio obstáculos para superar.
Pedí amor y Dios me dio personas con problemas a las cuales ayudar.
Pedí favores y Dios me dio oportunidades.

Yo no recibí nada de lo que pedí.
Pero he recibido todo lo que necesitaba.



Vive la vida sin miedo, enfrenta todos los obstáculos y demuestra que puedes superarlos.

viernes, 25 de julio de 2014

REFLEXIÓN

Tenemos casas mas grandes, pero familias mas chicas.

Tenemos mas compromisos, pero menos tiempo.
Tenemos mas medicinas, pero menos salud.
Hemos multiplicado nuestras fortunas, pero hemos reducido nuestros valores.
Hablamos mucho, amamos poco y odiamos demasiado.


Hemos llegado a la Luna y regresamos, pero tenemos problemas para cruzar la calle y conocer a nuestro vecino.
Hemos conquistado el espacio exterior pero no el interior.
Tenemos mayores ingresos, pero menos moral.
Estos son tiempos con mas libertad, pero menos alegría.
Con mas comida, pero menos nutrición.
Son días en los que llegan dos sueldos a casa, pero entran los divorcios.
Son tiempos de casas mas lindas, pero mas hogares rotos.
No guardes nada para una ocasión “especial”, porque cada día que vives es una ocasión especial.
Lee mas, siéntate en la terraza y admira la vista sin fijarte en las malas hierbas.
Pasa mas tiempo con tu familia y con tus amigos.
Come tu comida preferida.
La vida es una sucesión de momentos para disfrutar, no es solo para sobrevivir.


No guardes tus copas de cristal; no guardes tu mejor perfume, usalos cada vez que te den ganas de hacerlo.
Las frases “Uno de estos dias”, “Algun dia”, quitalas de tu vocabulario.
Escribamos aquella carta que pensabamos escribir “Uno de estos dias”.
Digamos hoy a nuestros familiares y amigos, cuanto los queremos.
Por eso no retardes nada que agregue risa y alegria en tu vida.


Cada dia, hora, minuto, es especial.

TAL VEZ

Tal vez yo voy a envejecer muy rápido, pero lucharé para que el día haya valido la pena.

Tal vez sufra innumerables desilusiones en el transcurso de mi vida, pero haré que ellas pierdan la importancia delante de los gestos de amor que encuentre.
Tal vez yo no tenga la fuerza para realizar todas mis ideas, pero jamás me consideraré un derrotado.
Tal vez en algún instante yo sufra una terrible caida, pero no me quedaré mucho tiempo mirando para el suelo.
Tal vez un día el sol deje de brillar, pero entonces ire a bañarme en la lluvia.
Tal vez un día yo sufra alguna injusticia, pero jamás iré a asumir el papel de víctima.
Tal vez yo tenga que enfrentarme con algunos enemigos, pero tendré la humildad para aceptar las manos que se extendierón hacia mi.
Tal vez en una de esa noches frias yo derrame muchas lágrimas, pero jamás tendré verguenza por ese gesto.
Tal vez yo sea engañado muchas veces, pero no dejaré de creer que en algún lugar alguien merece mi confianza.
Tal vez con el tiempo yo reconozca que cometi muchos errores, pero no desistiré de seguir recorriendo mi camino.
Tal vez con el transcurrir de los años yo pierda grandes amigos, pero aprenderé que aquellos que son mis verdaderos amigos jamás estarán perdidos.
Tal vez algunas personas quieran mi mal, pero yo continuaré plantando las semillas de fraternidad por donde yo pase.
Tal vez yo me quede triste al percibir que no consigo seguir el ritmo de la música, pero entonces haré que la música siga el compás de mis pasos.
Tal vez yo nunca consiga ver un arco iris, pero aprenderé a diseñar uno aunque sea dentro de mi corazón.
Tal vez hoy me sienta débil, pero mañana recomenzaré, aunque sea de manera diferente.
Tal vez yo nunca aprenda todas las lecciones necesarias, pero tendré en la conciencia que las verdaderas enseñanzas ya estan grabadas en mi interior.
Tal vez yo me deprima por no saber la letra de aquella canción, pero estaré feliz con las otras capacidades que si poseo.
Tal vez no tenga motivos para grandes conmemoraciones, pero no dejaré de alegrarme con las grandes conquistas.
Tal vez la voluntad de abandonar todo se torne mi compañera, pero en vez de huir, correré detrás de lo que deseo.
Tal vez yo no sea exactamente quien me gustaria ser, pero pasaré a admirar a quien soy.
Porque al final sabré que asi mismo con incontables dudas, soy capaz de construir una vida mejor. Y si todavía no me convenci de esto, es por que creo en el dicho “todavía no llegó el fin”.


Porque al final no habrá ningún “tal vez” y sí la certeza de que mi vida valió la pena y yo hice lo mejor que podía.

NO NECESITO DE TI PARA SER FELIZ


Aveces necesitamos a muchas personas o una en particular para creer que podemos ser felices, pero la verdad es que sin esa persona también podemos lograr esa felicidad…Muchas veces nos preguntamos si podemos ser felices a pesar de tantos sufrimientos, de tanta deslealtad por parte de aquellas personas que en su momento fueron parte importante en nuestras vidas…Y vienen a nosotros muchísimos recuerdos, aquellos que tanto duelen, que ves pasar el tiempo y pensar que jamás volverás a ser feliz y que serán difíciles de cicatrizar.

Gracias a Dios, siempre hay vendas de amor para curar nuestras heridas. El amor, si bien es lo más hermoso también puede llegar a ser el dolor más profundo en nuestro corazón. Hay que saber levantarse, claro que no es fácil, pero no imposible; hay que preparar la mente para una nueva vida, ya no podemos estar pensando ¿qué será la vida sin esa persona?, debemos enfrentarnos a esos fantasmas que aparecen cuando pensamos que ya se han ido.

No sigamos enfrascados con eso, hay que levantarse, miremos nuestro espejo y dime si acaso no ves una persona mucho más valiente, más decidida hacer las cosas de forma diferente, una persona dispuesta a empezar una nueva vida, a quererse más y a tener más confianza en sí mismo… Mírenos al espejo y pensemos que vamos a salir adelante a pesar de los obstáculos que la vida nos presente.

Claro que podemos volver a ser felices sin ésa persona, no es el centro del universo. Seguro que en la vida hay más de una persona dispuestas a hacernos felices, y están los hijos, los padres, la familia, los amigos que de por sí son ángeles que Dios nos envía para recoger los pedazos que han quedado esparcidos por el camino.

Ya podemos levantarnos con la seguridad de que si no fue fiel, y si no respetó, no se merece nada de nosotros. ¿Mendigar amor? No!, migajas no, uno se mereces todo, no trozos o los pedazos que quieran dar. Respetémonos, seamos fuertes, no será la única mala experiencia que tengamos en la vida, habrá muchas más, pero ya estaremos preparados para lo que venga, ya uno está hecho de hierro pero con el corazón blando para volver amar, o simplemente para dar amor a los que nos rodean.

Una buena mañana, un buen día cuando esa persona nos busque ya no seremos los mismos. Seremos una bella persona que se ha reforzado de los dolores que puede causar la vida y un mal amor. Estaremos mejor, sabremos entregar el corazón a quien se lo merece y no al primero o primera que llegue.

Mientras la tristeza se va de nuestra vida, refugiémonos en el amor de los hijos, de los padres y de los amigos quienes son tan importantes que sin pedirnos nada, lo dan todo.

No lo dudemos, podemos volver a ser felices y estar muy bien. Cuando nos pregunten con la mirada bien altiva podremos decir:

“Sin ti puedo ser feliz, y lo soy”.

“Sin ti soy mejor persona,
y lo mejor de todo es que puedo ser feliz
sin tener que estar a tu lado”.



Con esas sencillas palabras habremos ganado la batalla sin necesidad de decir nada más.

EL TIEMPO

Tan importante es un segundo como una hora, en trabajo, en amistad, en productividad, en hacer algo bueno con nuestra vida.

Para darse cuenta del valor de un año: preguntarle a un estudiante que ha fallado en un examen final.

Para darse cuenta del valor de un mes: preguntarle a una madre que ha dado a luz a un bebe prematuro.

Para darse cuenta del valor de una semana: preguntarle al editor de un diario semanal.

Para darse cuenta del valor de una hora: preguntarle a amantes que esperan para verse.

Para darse cuenta del valor de un minuto: preguntarle a quien ha perdido el tren el ómnibus o el avión.

Para darse cuenta del valor de un segundo: preguntarle a una persona que ha sobrevivido de un accidente.

Para darse cuenta del valor de un milisegundo: preguntarle al competidor que ha ganado una medalla de plata en las olimpiadas.

El tiempo no espera para ninguno.

Atesora cada momento que tengas. Lo atesoras más cuando puedes compartirlo con alguien especial. Dios nos dio el Don de la Vida, el cual es temporal. Es decir cuando nacemos a esta vida humana, lo único seguro que tenemos es la muerte. Cada segundo es irrepetible. Por eso, vive el momento, y mejor aún, vive en la Gracia de Dios.

miércoles, 23 de julio de 2014

PEDAZO DE AMISTAD


Así, hay amistades hechas de risas y dolores compartidos; otras de la escuela, otras de salidas, cine y diversión; también están aquéllas que nacen y no sabemos de qué o por qué, pero sabemos que están presentes.

Tal vez éstas estén hechas de silencios compartidos, o de mutua simpatía que no tiene explicación. Hoy también hay muchas amistades hechas sólo de e-mails, nuestras “amistades virtuales” nos hacen reir, pensar, reflexionar…

Aprendemos a amar a las personas sin juzgarlas por su apariencia o modo de ser, sin poder etiquetarlas (como a veces hacemos inconcientemente).Hay amistades profundas que nacen así.

Saint-Exupéry dijo: “Fue el tiempo que pasaste con tu rosa lo que la hizo tan importante”. Pienso que el tiempo que pasamos con cada amigo es lo que lo hace tan importante.

Porque el tiempo “perdido” con amigos no existe es tiempo ganado, aprovechado, vivido. Son recuerdos para un momento o para toda una vida.

Un amigo se torna importante para nosotros y nosotros para él, cuando somos capaces, aún en su ausencia, de reír o llorar, de extrañar o querer estar bien cerca de él sólo para disfrutar de su compañía.

Podemos tener varios mejores amigos de diversas maneras. Lo importante es saber aprovechar al máximo cada minuto vivido y tener después, en nuestros recuerdos, horas para pasar con ellos, aunque estén lejos.

“TÚ MISMO ERES RESPONSABLE DE LO QUE COSECHAS…

… Y APRENDE A COSECHAR LAS COSAS BUENAS…”