https://eljardindelassreflexiones.blogspot.com/2020/05/prueba.html EL JARDIN DE LAS REFLEXIONES

miércoles, 18 de junio de 2014

UN NUDO EN LA SABANA

En una junta de padres de familia de cierta escuela, la Directora resaltaba el apoyo que los padres deben darle a los hijos.
También pedía que se hicieran presentes el máximo de tiempo posible.

Ella entendía que, aunque la mayoría de los padres de la comunidad fueran trabajadores, deberían encontrar un poco de tiempo para dedicar y entender a los niños.

Sin embargo, la directora se sorprendió cuando uno de los padres se levantó y explicó, en forma humilde, que él no tenía tiempo de hablar con su hijo durante la semana.

Cuando salía para trabajar era muy temprano y su hijo todavía estaba durmiendo.

Cuando regresaba del trabajo era muy tarde y el niño ya no estaba despierto.

Explicó, además, que tenía que trabajar de esa forma para proveer el sustento de la familia.

Dijo también que el no tener tiempo para su hijo lo angustiaba mucho e intentaba redimirse yendo a besarlo todas las noches cuando llegaba a su casa y, para que su hijo supiera de su presencia, él hacía un nudo en la punta de la sábana.

Eso sucedía religiosamente todas las noches cuando iba a besarlo.

Cuando el hijo despertaba y veía el nudo, sabía, a través de él, que su papá había estado allí y lo había besado. El nudo era el medio de comunicación entre ellos.
La directora se emocionó con aquella singular historia y se sorprendió aún más cuando constató que el hijo de ese padre, era uno de los mejores alumnos de la escuela.

El hecho nos hace reflexionar sobre las muchas formas en que las personas pueden hacerse presentes y comunicarse con otros.

Aquél padre encontró su forma, que era simple pero eficiente. Y lo más importante es que su hijo percibía, a través del nudo afectivo, lo que su papá le estaba diciendo.

Algunas veces nos preocupamos tanto con la forma de decir las cosas que olvidamos lo principal que es la comunicación a través del sentimiento.

Simples detalles como un beso y un nudo en la punta de una sábana, significaban, para aquél hijo, muchísimo más que regalos o disculpas vacías.

Es válido que nos preocupemos por las personas pero es más importante que ellas lo sepan, que puedan sentirlo.

Para que exista la comunicación, es necesario que las personas “escuchen” el lenguaje de nuestro corazón, pues, en materia de afecto, los sentimientos siempre hablan más alto que las palabras.

Es por ese motivo que un beso, revestido del más puro afecto, cura el dolor de cabeza, el raspón en la rodilla, el miedo a la oscuridad.

Las personas tal vez no entiendan el significado de muchas palabras, pero saben registrar un gesto de amor. Aún y cuando el gesto sea solamente un nudo. Un nudo lleno de afecto y cariño.

VIVE DE TAL MANERA QUE CUANDO TUS HIJOS PIENSEN EN JUSTICIA, CARIÑO, AMOR E INTEGRIDAD, PIENSEN EN TI.





EL ARBOL TRISTE

Había una vez, algún lugar que podría ser cualquier lugar, y en un tiempo que podría ser cualquier tiempo, un hermoso jardín, con manzanos, naranjos, perales y bellísimos rosales, todos ellos felices y satisfechos. Todo era alegría en el jardín, excepto por un árbol

profundamente triste. El pobre tenía un problema: No sabía quién era.

Lo que le faltaba era concentración, le decía el manzano:

- Si realmente lo intentas, podrás tener sabrosas manzanas. ¿Ves qué fácil es?

- No lo escuches, exigía el rosal, es más sencillo tener rosas y ¿Ves qué bellas son?.

Y el árbol desesperado intentaba todo lo que le sugerían y, como no lograba ser como los demás, se sentía cada vez más frustrado.

Un día llegó hasta el jardín el búho, la más sabia de las aves, y al ver la desesperación del árbol, exclamó:

- No te preocupes, tu problema no es tan grave. Es el mismo de muchísimos seres sobre la tierra. Yo te daré la solución: no dediques tu vida a ser como los demás quieran que seas... sé tú mismo, conócete y, para lograrlo, escucha tu voz interior. - Y dicho esto, el búho desapareció.

- ¿Mi voz interior...? ¿Ser yo mismo...? ¿Conocerme...? , se preguntaba el árbol desesperado, cuando, de pronto, comprendió...

Y cerrando los ojos y los oídos, abrió el corazón, y por fin pudo escuchar su voz interior diciéndole:

Tú jamás darás manzanas porque no eres un manzano, ni florecerás cada primavera porque no eres un rosal. Eres un roble y tu destino es crecer grande y majestuoso, dar cobijo a las aves, sombra a los viajeros, belleza al paisaje... Tienes una misión: cúmplela.

Y el árbol se sintió fuerte y seguro de sí mismo y se dispuso a ser todo aquello para lo cual estaba destinado.

Así, pronto llenó su espacio y fue admirado y respetado por todos. Y sólo entonces el jardín fue completamente feliz.

Yo me pregunto al ver a mi alrededor...

- ¿Cuántos serán robles que no se permiten a sí mismos crecer?

- ¿Cuántos serán rosales que, por miedo al reto, sólo dan espinas?

- ¿Cuántos naranjos que no saben florecer?

En la vida, todos tenemos un destino que cumplir, un espacio que llenar...

No permitamos que nada ni nadie nos impida conocer y compartir la maravillosa esencia de nuestro ser. Démonos ese regalo a nosotros mismos y también a quienes amamos.
 
 

ESTAMOS SINCRONIZADOS?

Muchas veces sentimos que estamos “sincronizados” con alguien. Quizás con algún compañer@ de clases, o un compañ@ro de trabajo, o un compañer@ sentimental, o simplemente con un(a) amig@.

 
Y es que a veces sentimos que hablamos el mismo idioma, que pensamos igual, que sentimos igual. En fin, nos sentimos sincronizados.

 
Estás pensando en esa persona, y te llama o te envía un mensaje o un correo. Quedan en conseguirse en un sitio, y llegan simultáneamente. Les gusta la misma canción. Quieren ver la misma película.

 
Pero así como uno se sincroniza con alguien, de repente ocurre que nos desincronizamos. Y todos los puntos de coincidencia desaparecen.

 


Y tu, te has sentido sincronizado con alguien? O desincronizado?
 
 

ADMINISTRACIÓN Y CALIDAD DE VIDA

Gerenciar espacios, tiempos y procesos constituye una experiencia cada vez más necesaria para la humanidad. Se diría que en la base fundacional de nuestra sociedad, se encuentra el acuerdo social para administrar los recursos que se comparten. De las bondades de esos acuerdos, de la profundidad de sus acciones y controles, depende en buena medida la vida misma, a través de la condición cuya definición nos ubica el problema en su acepción conceptual: lo llamamos “calidad de vida”.

¿Qué se entiende por calidad de vida?

Calidad de vida se define en términos generales como el bienestar, felicidad y satisfacción de un individuo, que le otorga a éste cierta capacidad de actuación, funcionamiento o sensación positiva de su vida. Su realización es muy subjetiva, ya que se ve directamente influida por la personalidad y el entorno en el que vive y se desarrolla el individuo. Según la OMS, la calidad de vida es “la percepción que un individuo tiene de su lugar en la existencia, en el contexto de la cultura y del sistema de valores en los que vive y en relación con sus expectativas, sus normas, sus inquietudes. Se trata de un concepto muy amplio que está influido de modo complejo por la salud física del sujeto, su estado psicológico, su nivel de independencia, sus relaciones sociales, así como su relación con los elementos esenciales de su entorno”.

Ahora bien, su condición “perceptiva” que le confiere un alto componente de subjetividad, no significa que deje de poseer su referente real en las condiciones que le permiten al individuo su estado de bienestar. La alimentación, la seguridad, la vivienda, el trabajo, el estudio, constituyen elementos fundamentales para configurar la ecuación vinculante que arroja como resultado la calidad de vida. De la armónica disposición de recursos para apuntalar esa condición de bienestar, depende en gran medida el éxito de la empresa social, concebida como una gran organización interesada en producir calidad de vida para la población.

Para lograr con éxito este propósito, es requisito saber administrar necesidades y recursos en este contexto. Es el Administrador como gerente socioeconómico, quien está llamado a desempeñar un rol estelar en el desarrollo y aplicación de los conocimientos que propicien la toma de decisiones de alta complejidad que se requieren en la sociedad actual. Esta administración a la que nos referimos, va mucho más allá de su concepción fayolista o taylorista. Incluso, ya superó el discurso de la calidad total de Deming, para ubicarse en una integralidad sistémica que incorpora tanto a los elementos como al entorno en una interfase concluyente de interacción social.

Para el dominio de este conocimiento, el Administrador está llamado a la investigación y seguimiento de la toma de decisiones ubicándola en la bitácora del aprendizaje colectivo, para conferirle a la sociedad las herramientas de conducción que le permita a ésta su orientación como grupo humano eficiente. La pregunta pertinente que debemos hacernos, es si estamos evaluando esa relación y nos anticipamos tanto al futuro inmediato como al mediato, a los fines de prever los escenarios que deberán ser auscultados con un oído profesional de alta sensibilidad y capacidad de aprendizaje.

Uno de los retos a confrontar es el que deben aumentarse las actuaciones responsables y beneficiosas del habitante, para el ejercicio a carta cabal de su condición de ciudadano


Si logramos darle ese viraje contextual y conceptual a la administración que enseñamos y practicamos, estaremos dando el paso más significativo para ejecutar una estrategia exitosa para nuestro desarrollo.
 
 

LO QUE LOS NIÑOS NECESITAN

Los niños de hoy necesitan con desesperación padres que:

…jueguen a tirar y agarrar la pelota, disfruten las reuniones de té o luchen porque el corazón de un niño está allí y partan a conquistarlo.

…rían hasta que les duela el vientre y las lágrimas caigan de sus ojos mientras en secreto crean profunda amistad y recuerdos que duren toda una vida.

…cometan errores pero considérenlos oportunidades maravillosas para aprender.

…coloquen en la agenda de su vida un concierto preescolar desafinado o un juego de pelota de niños de diez años, porque son de un infinito valor para aquellos que participan en ellos.

…amen en todo momento, porque el amor es un don dado libremente y no una recompensa por buenos servicios.

…escuchen mirando a los ojos y con ambos oídos, incluso cuando esto signifique arrodillarse sobre una rodilla.

…admitan cuando estén equivocados y trabajen para arreglar las cosas.

…escuchen de los necesitados y digan: ¡Hagamos algo para ayudarlos, ahora mismo! y activen un fuego incontrolable de generosidad y bondad.

…den el crédito a los demás y otorguen poder a los que impacten para que tengan éxito en todo lo que hagan.

…modelen el amor como acción, compromiso y verdad, incluso cuando duela porque crean que Dios puede obrar milagros aun en el corazón más duro.

…amen al Señor con todo su corazón, alma y mente, y sepan que el resto es solo detalles.



El corazón de cada niño late al ritmo del amor del padre.
 
 

martes, 17 de junio de 2014

EL LABRADOR Y SUS HIJOS

A punto de acabar su vida, quiso un labrador dejar experimentados a sus hijos en la agricultura.

Así, les llamó y les dijo: “Hijos míos, voy a dejar este mundo; buscad lo que he escondido en la viña, y lo hallaréis todo”.

Creyendo sus descendientes que había enterrado un tesoro, después de la muerte de su padre, con gran afán removieron profundamente el suelo de la viña.

Tesoro, no hallaron ninguno, pero la viña, tan bien removida quedó, que multiplicó su fruto.

El mejor tesoro siempre lo encontrarás en el trabajo adecuado.


¿Cuántas veces pensamos que nuestro éxito necesariamente tiene que darse de la misma manera en que le resultó a otras personas a nuestro alrededor? La verdad, sin embargo, es que Dios nos hizo a cada uno de nosotros únicos y maravillosamente distintos… agregándole algo especial a nuestra generación y comunidad. Si pretendemos ser lo que no somos, nos tornamos aburridos y poco agregamos a la vida de los demás. De la misma manera, aprendamos a maximizar el uso de los recursos que el Señor ha puesto a nuestro haber… allí estará la clave de nuestra contribución y legado a los demás.


PERDI, PERO GANÉ

Perdí un juguete que me acompañó en mi infancia… Pero gané el recuerdo del amor de quien me hizo ese regalo.

Perdí mis privilegios y fantasías de niño… Pero gané la oportunidad de crecer y vivir libremente.

Perdí a mucha gente que quise y que amo todavía…Pero gané el cariño y el ejemplo de sus vidas.

Perdí momentos únicos de la vida porque lloraba en vez de sonreír…Pero descubrí que es sembrando amor, como se cosecha amor.

Yo perdí muchas veces y muchas cosas en mi vida. Pero junto a ese “perder”hoy intento el valor de “ganar“.

Porque siempre es posible luchar por lo que amamos, y porque siempre hay tiempo para empezar de nuevo.

No importa en qué momento de la vida te cansaste. Lo que importa es que siempre es posible y necesario recomenzar. Recomenzar es darse una nueva oportunidad, es renovar las esperanzas en la vida y lo más importante, creer en ti mismo.

¿Sufriste mucho en este periodo? … Fue aprendizaje
¿Lloraste mucho? … Fue limpieza en el alma.
¿Sentiste rencor? … Fue para poder perdonar.
¿Estuviste solitario en algunos momentos? … Fue porque cerraste la puerta.
¿Creíste que todo se había perdido? … Fue simplemente el inicio de tu mejora.
¿Te sientes solitario? Mira alrededor y encontrarás a mucha gente esperando tu sonrisa para acercarse más a ti.

Recomenzar. Hoy es un excelente día para comenzar con un nuevo proyecto de vida. ¿Donde quieres llegar? Mira alto, sueña alto, anhela lo mejor de lo mejor, anhela todo lo bueno, pues la vida nos trae lo que anhelamos.

Si pensamos pequeño; lo pequeño nos vendrá. Si pensamos firmemente en lo mejor, en lo positivo y luchamos por alcanzarlo; lo mejor va a venir a nuestra vida.

Hoy es el día de la gran limpieza mental. Tira todo lo que te encadena al pasado que te hace daño.

Arroja todo a la basura, limpia tu corazón, haz que esté listo para una nueva vida, y para un nuevo amor si te encuentras solo; pues somos apasionados, somos capaces de amar muchas veces, porque somos la manifestación del amor.

La vida te llama, te invita a una nueva aventura, a un nuevo viaje, a un nuevo desafío.


Proponte en este día a ti mismo que harás todo lo posible para alcanzar tus objetivos.